
Más del 70 % de las mercancías se mueve por carretera, y la infraestructura de transporte por carretera afronta muchos cambios a los que tendrá que adaptarse. Uno de los mayores es el cambio climático. Sin mitigación activa, el cambio climático provocará más de un 100 % de gasto adicional en conservación vial. La infraestructura vial se ve afectada así:
- Cambios de temperatura, que afectan a los firmes (levantamientos por calor, pandeo de juntas)
- Cambios en la precipitación (efecto sobre la explanada y los cimientos)
- Fenómenos extremos, como tormentas con corrientes de agua muy rápidas
- Mayores cargas de viento (efecto sobre puentes de gran vano)
- Mayores mareas de tormenta (efecto sobre todos los elementos costeros de la infraestructura vial)
- Mayor salinidad (pérdida de resistencia estructural de los firmes, corrosión de la armadura en estructuras de hormigón)
Hay varios métodos para mejorar el diseño vial y mitigar los efectos: carreteras en terraplén bajo en llanuras de inundación, vados que almacenan agua subterránea aguas arriba, plantación de árboles en los márgenes, difusores de agua de crecida, zanjas agrícolas de margen, difusores desde las obras de drenaje para riego complementario, balsas de almacenamiento, zanjas de infiltración para recarga del acuífero, badenes en carreteras no pavimentadas, y mejores materiales y diseños de superficie en general.
La solución para una red vial resiliente al clima es una evaluación completa de la vulnerabilidad a nivel de red, con las obras de mitigación integradas en el Sistema de Gestión de Activos Viales. SirWay Ltd. desarrolló la capacidad de adaptación de la Administración Nacional de Carreteras (ANE) de Mozambique para integrar el cambio climático en la planificación y el diseño de la infraestructura de transporte por carretera, y reforzó la capacidad del gobierno para planificar un sector del transporte por carretera resiliente al clima.
